Fiscal: Atacantes de ecuatoriano en NY buscaban "sangre mexicana"
Thursday, March 18, 2010
RIVERHEAD, Nueva York — El asesinato de un inmigrante ecuatoriano en noviembre del 2008 por un grupo de adolescentes fue la culminación de una campaña de violencia contra hispanos, dijeron el jueves fiscales en los alegatos iniciales del juicio contra uno de los acusados.
Los fiscales dicen que Jeffrey Conroy, de 19 años, admitió haber apuñalado a la víctima en el pecho durante una confrontación a medianoche cerca de la estación de trenes de Patchogue, una población sobre la costa sur de Long Island, unos 90 kilómetros (55 millas) al este de la ciudad de Nueva York.
Conroy es uno de siete adolescentes implicados en el asesinato del inmigrante ecuatoriano Marcelo Lucero, aunque es el único acusado de asesinato. El y sus amigos salieron "a buscar una persona hispana para atacarla al azar", afirmó la fiscal federal adjunta Megan O'Donnell.
"Buscaban sangre, específicamente sangre mexicana", dijo.
Conroy se ha declarado inocente de asesinato agravado y de asesinato sin premeditación como crimen motivado por el odio racial. El caso ha desatado una investigación federal sobre la respuesta policial ese tipo de crímenes.
Cuatro de sus amigos de la preparatoria Patchogue-Medford se declararon culpables y aceptaron declarar como testigos de cargo. Podrían ser condenados a 10 años de prisión o más, pero las sentencias precisas serán decididas después del juicio de Conroy, dijo el juez de la Corte Suprema neoyorquina Robert Doyle.
Los fiscales dicen que los adolescentes atacaron a hispanos durante más de un año. Los cuatro que se declararon culpables confesaron haber participado en asaltos contra hispanos antes del ataque a Lucero.
Algunos de esos ataques, incluyendo uno desde un auto con fusiles de balines, sucedieron el mismo día del asalto a Lucero, dijeron los cuatro que se declararon culpables.
En una importante decisión antes del juicio, Doyle dijo que las declaraciones de Conroy al ser arrestado eran admisibles en el juicio.
"Yo lo acuchillé", le dijo Conroy a la policía momentos después del asesinato cuando los agentes le cacheaban a unas pocas cuadras del lugar de los hechos. El juez dijo que Conroy espetó su admisión mientras era cacheado y que por ello los requerimientos usuales que limitan las declaraciones de acusados no son válidos.
En octubre, el Departamento de Justicia inició una investigación de crímenes de discriminación en el condado Suffolk y la respuesta policial a los mismos. Defensores de los hispanos se han quejado de que asaltos previos contra la comunidad no han sido tratados seriamente por la policía.
Luego de la muerte de Lucero, decenas de hispanos asistieron a una reunión comunitaria en una iglesia en Patchogue, donde intercambiaron historias sobre ataques e insultos. Algunos dijeron que temían denunciar los crímenes a la policía por su estatus como indocumentados. Otros dijeron que reportaron los ataques, pero que la respuesta fue débil.
Funcionarios policiales, que disputan esas acusaciones, están cooperando con la investigación federal, dijo el jueves el portavoz del Departamento de Justicia Alejandro Miyar.
Lucero, de 37 años, llegó a Estados unidos cuando tenía 21 años. Estaba caminando junto con un amigo cuando fue confrontado por una turba de adolescentes a medianoche a unos pocos pasos de la estación de trenes. Su amigo escapó, pero Lucero fue rodeado, dijeron fiscales. El ecuatoriano trató de defenderse, azotando su cinturón hacia los atacantes. En un momento, Conroy clavó el cuchillo en el pecho de Lucero, y escapó corriendo.
La fiscal O'Donnell reconoció que Lucero fumó marihuana y estuvo en un bar la noche del ataque y que había consumido cocaína en el pasado.
Los familiares y amigos del difunto dijeron luego de la audiencia que esperaban que la defensa no intentara manchar su nombre.
"Esperamos que la defensa no intente nada más satanizar a Lucero", dijo el pastor Allan Ramírez.
El abogado defensor William Keahon no dio pistas de cuál será su estrategia en el juicio, pero dijo a los jurados: "Les prometo esto, en los interrogatorios voy a sacar a relucir datos importantes que el fiscal prefiere no mostrar".
Miles de hispanos se han establecido en el condado Suffolk en los últimos años. Datos del Censo revelan que el número de hispanos casi se ha duplicado, de 7.15% de la población en 1990 a 12.7% en el 2008.
El Southern Poverty Law Center, una organización dedicada a la promoción de la tolerancia y el monitoreo de grupos racistas, emitió un reporte en septiembre en el que detalló numerosos ataques contra hispanos en el condado en el último decenio.
Se espera que el juicio contra Conroy dure entre seis y ocho semanas. Los otros dos acusados, que enfrentan cargos por agresión como crimen de odio racial, serán enjuiciados más tarde.